El interés de IBM por el SL, sólo
cuestión de economía
Hemos visto anteriormente que el
hardware es desde hace varios años un producto de consumo.
Durante todos estos años IBM intentó desvincularse de
esta área del negocio. Lo logró especializándose
en la gama alta de servidores, donde los márgenes de ganancias
son muy superiores, en la investigación, desarrollo y
fabricación de nuevos componentes de hardware, y también
en un área de negocio que le da muchísimos beneficios,
“la integración de sistemas”. Es decir, la venta
de “servicios” también genera importantes
beneficios.
Desde la aparición de los
microprocesadores se ha cumplido a rajatabla la Ley
de Moore, aquella que dice que la potencia de los procesadores se
duplicarán cada 18 meses y sus precios se reducirán a
la mitad. Eso he llevado a una situación donde es muy difícil
para las empresas tradicionales de fabricación de grandes
servidores (IBM, SUN, la desaparecida Digital, HP) diferenciar sus
productos de los “componentes de consumo”, tanto hardware
(Pcs) como software (Linux/BSD,herramientas y librerías GNU y
software libre en general).
¿Que puede hacer una empresa
como IBM, que fabrica hardware y software, si cada vez tiene
menos márgenes de ganancias y lo que más le está
reportando es el hardware y los servicios de integración? Como
decíamos al principio: “comodotizar” aún
más el software compatible, especialmente el sistema
operativo. Pero no les conviene convertir sus propios sistemas
operativos en bienes de consumo, porque no les reduce el coste de
desarrollo. Pero sí que podían hacer que el Linux fuese
un sistema operativo sustituto de los suyos e integrarlo en todos sus
sistemas. Con ellos podrían seguir manteniendo los precios del
hardware y los servicios, ya que reducirían considerablemente
los costes de desarrollo.
Para lograr que el Linux fuese un
sustituto, había que integrar una serie de módulos y
técnicas en el sistema operativo para que pudiese ofrecer las
mismas prestaciones que sus sistemas S390 y especialmente AIX. Esto
explica la cantidad de millones de dólares (hablan de 1.000
millones, pero incluye también publicidad) que IBM
invirtió para el desarrollo de Linux en los últimos
años, especialmente en el 2.4 en áreas como SMP
(Simmetric Multi Processing), NUMA
(Non Uniform Memory Access, una técnica que permite
aumentar considerablemente la cantidad de procesadores sin perdidas
de rendimiento ocasionados por el accesos concurrente a memoria), RCU
(read-copy-update, una técnica para reducir los costes
de control de concurrencia que permite que los “lectores”
no requieran el uso de ningún “lock” -los
escritores usan una estructura de “callbacks”-).
El párrafo anterior también
explica en gran parte las razones del juicio de SCO contra IBM. El
único valor de SCO es el Unixware, el heredero del viejo Unix
de AT&T, pero dicho sistema operativo no tiene ni de lejos las
prestaciones y características del Linux. Y resulta que el
Linux con todas esas nuevas características ya no es un
sustituto (en el sentido estricto comentado al principio), sino un
perfecto competidor, con mejores prestaciones y un precio muy
inferior.
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