¿Es económicamente viable el
software libre?
El software libre no necesita dinero
para que sea desarrollado. Aunque todas las compañías y
administraciones dejen de invertir en software libre (mediante
programadores, código, donaciones, etc.), siempre habrá
programadores que lo harán por motivaciones distintas a las
económicas directas.
El software es una creación
intelectual, aunque se incrementen los consumidores no significa que
el o los autores originales tengan una pérdida patrimonial.
Éste aspecto es el que se ha tenido en cuenta para la
elaboración de las leyes de protección intelectual.
Pero además de ello el
software tiene una característica única a diferencia de
otras creaciones humanas: puede ser desarrollado y mejorado por miles
de personas, como se ha demostrado el núcleo Linux o el
escritorio KDE.
¿Pero puede ser el coste del SL cercano o
igual a cero? ¿No viola leyes económicas básicas?
Todo lo contrario. Si no hay una
motivación económica para el desarrollo no puede
considerarse como gasto imputable. Además los costes de
replicación (costes marginales) son casi cero, por lo tanto su
precio de “etiqueta” debería ser también
próxima a cero.
¿Es económicamente viable el
software propietario?
Los costes del software propietario
son muy elevados y no están cercanos a los costes de
producción (sólo hay que observar los márgenes
de ganancias y salarios de los directivos de Microsoft), por lo tanto
el modelo de desarrollo del software propietario es un modelo muy
ineficiente. El software propietario sólo será viable
si los precios se ajustan al coste real de producción, pero el
que finalmente decide es el consumidor.
¿Pero el propio consumidor, al elegir el
software libre por los costes bajos, no hará que las empresas
de software propietario desaparezcan y por lo tanto se perjudiquen
los mismos consumidores a largo plazo?
Según los teóricos del
capitalismo, la existencia de las empresas está justificada
porque es el medio conocido más eficiente de llevar bienestar
a los consumidores (mercado). Por lo tanto el objetivo de las
empresas debe ser solamente el beneficiar a los consumidores.
¿Debería el consumidor dejar de
ahorrarse unos pocos cientos de euros y así beneficiar a toda
la cadena de producción, que a su vez reportaría
beneficio a los consumidores?
No.
Este sí que es un argumento
más marxista que capitalista, ya que según dicho
argumento “el beneficio del estado está por encima del
beneficio de los consumidores”. Es todo lo contrario, el
consumidor debe sólo pensar en su beneficio inmediato al
adquirir un producto. La supervivencia de las empresas es sólo
responsabilidad de sus directivos. Adaptarse o perecer.
¿Se morirá la industria del
software?
El software siempre deberá ser
desarrollado por alguien. Seguramente como hobby de muchos
programadores pero lo más probable es que las empresas sean
las que más inviertan. Además, independientemente de que
el software sea libre o propietario, los costes de desarrollo inicial no son
los más significativos en el coste total del ciclo de vida de
un programa, sino los costes de adaptación y mantenimiento.
Si un programa no es modificado
después de la liberación de su versión inicial,
el modelo que representa se alejará (gap) cada vez más
de la realidad. Esa diferencia se mantiene al mínimo con el
mantenimiento posterior, cuyo coste total se estima en un 75% del
coste total del ciclo de vida.
En todo caso la pregunta es: ¿morirá
el la industria del software propietario?
Si no hay ganancias de ventas de software ¿que
incentivos tendrán las empresas para desarrollar software
libre?
Para la inmensa mayoría de las
empresas, el software es un gasto, no produce ganancias.
Para más del 90% de esa minoría de
empresas que sí desarrollan software, dicho software también es un
gasto, ya que ellas no se dedican a producir software para vender y
ganar dinero, sino para uso in-house o personalizaciones a
otras empresas. Para todas esas empresas el software libre sí
significa ganancia de dinero: dinero no gastado es dinero ganado.
En pocas palabras, las empresas
seguirán necesitando software, y ese software deberá
seguir evolucionando y adaptándose al modelo real que
evoluciona constantemente. Pero lo que puede cambiar radicalmente es
el de pasar desde un “modelo de grandes inversiones”,
donde se invierten grandes cantidades de dinero con la esperanza de
obtener algún beneficio aunque sea de posicionamiento
estratégico, a un “modelo de gasto”, donde se
invertirá dinero en muchas menores cantidades. Al ser el gasto
muy inferior, no habrá que justificar ese dinero con
beneficios económicos futuros.
Si todas las empresas hacen este tipo
de análisis y gasto el software libre seguirá avanzando
y evolucionando con mayor velocidad a la vez que las empresas que
desarrollen programas notarán una reducción de gastos
importantes.
Dado que las empresas que desarrollan
y obtienen ganancias de la venta de paquetes de software son una
ínfima minoría del total de empresas y usuarios, los
efectos negativos del software libre serán casi
imperceptibles.
Pero hay que recalcar, en los últimos
25 años se ha invertido muy poco dinero en software libre, la
inversión de la empresa privada en software libre es casi inexistente comparada con
el dinero que se ha gastado en desarrollo de software propietario. Aún
así el software libre ha llegado a tener la mayoría de
los servidores de Internet y está ganando rápidamente
mercado en los “escritorios”.
Es decir, haya o no haya inversión
de las empresas para el desarrollo del software libre, éste
seguirá creciendo.
¿Morirá el la industria del
software propietario?
Sólo podrá sobrevivir
si se convierte en un modelo eficiente y haya consumidores que deseen
pagar unas funcionalidades que no le ofrecen otros productos cuyos
precios son mucho más ajustados. En todo caso, serán
los consumidores (el mercado) los que lo decidirán.
¿Pero no hay formas de hacer más
eficiente al mercado del software propietario?
Seguramente sí, pero lo
primero que deberían hacer las grandes corporaciones de
desarrollo de paquetes de software propietario es reducir sus
precios, al estar muy lejos de los costes de producción. Pero
ello hará que no pueden mantener su monopolio (“monopolio
inestable”) al carecer de los medios económicos que le
facilitan el mantenimiento del predominio en el mercado.
Según algunos economistas,
especialmente los de la nueva generación de la Escuela de
Chicago, la mejor forma es la que aplica Microsoft y la denominan
“internalización de externalidades” o “integración
vertical” (este argumento fue usado por la defensa de Microsoft
en el juicio “antimonopolio”), o más popularmente
conocida como embrace and extend. Según esta teoría
es la mejor forma de reducir costes de desarrollo al no tener que
duplicar trabajo de desarrollo en las diferentes áreas del
negocio (tened en cuenta que evitar la duplicación de
desarrollo de funcionalidades similares es uno de los fundamentos del
software libre)
Si
se produce esa integración vertical, lo único que se
hará es mantener la condición de monopolio y aumentar
el nivel de concentración de toda la industria. Aunque algunos
analistas afirmen que Microsoft es un “monopolio natural”,
una de las condiciones que debería cumplir para que sea ese
“monopolio natural” es que sus precios no sean
monopolísticos y que no tenga competidores o productos
sustitutos. Si se analiza la evolución de los precios de los
productos de Microsoft se observará que sus precios no han
parado de subir, tal como fue demostrado en el mismo juicio.
¿Pero el coste tan bajo del software libre
no hará que suba la del hardware?
Esta afirmación, aunque
escuchada muchas veces, tiene la misma lógica que decir que la
construcción de nuevas carreteras hará aumentar el
precio de los coches. O que la reducción del precio de los
peajes tendrá el mismo efecto sobre el precio de los
transportes. O que si se baja el precio de las llamadas telefónicas
subirán la de los terminales. ¿Ridículo no?
En todo caso el efecto es todo lo
contrario, la gente comprará más hardware y el negocio
para los informáticos aumentará, no sólo por la
mayor cantidad de ordenadores y usuarios, sino porque surgirán
nuevas aplicaciones.
No hay que olvidar que la industria
del hardware de “infraestructura” está mucho más
diversificada que la de los sistema operativos y suites ofimáticas
y desde hace años que ya tiene precios de bien de consumo
homogéneo (marca blanca o commodity), lo que significa
que es un mercado de competencia pura (que por cierto es la pesadilla
de los productores).
Smart
companies try to commoditize their products' complements.
Hay que tener en cuenta el que el
hardware es el complementario del software. Y no hay que olvidar que
el hardware y software son complementarios de los servicios de los
informáticos.
Desde
el egoísmo y aplicando reglas elementales de microeconomía,
los informáticos deberíamos fomentar el
software libre para obtener más beneficios.
¿No hará que los programadores
pierdan sus puestos de trabajo?
Se estima que en USA sólo el
5% de los programadores desarrolla software propietario para
venderlos como paquetes. El restante 95% hace desarrollos para
software que será usado en la empresa (in-house),
mantenimiento y personalizaciones. Para este 95% el software libre
es el paraíso, ya que evitan que programen una y otra vez
funcionalidades que ya están disponibles en otros programas.
Por otro lado, tal como lo demuestra la experiencia de IBM con
Websphere y Apache, la mejor forma de reducir el coste de
mantenimiento de un programa es hacerlo libre.
¿Continuarán programando sin cobrar
dinero?
Se ha llegado al estado actual de la
informática del software libre con muy poca inversión
(comparada a las hechas en software propietario)
de las empresas o administraciones. Como ya se ha dicho antes, la
económica no es la única motivación. Y lo más
probable es que en el futuro las inversiones y gastos en software
libre se incrementen, por lo que la pregunta pierde todo su valor.
Seguramente habrá muchos que lo hagan por vocación y
otros muchos porque le pagan para hacerlo.
¿Pero y los costes de oportunidad de los
programadores de software libre?
Es una pregunta típica de los
“puristas” economicistas. La barrera de entrada al
mercado del software propietario es muy alta, las posibilidades de
tener éxito son ínfimas y se necesita mucha inversión,
especialmente de comercialización. Es mucho menos problemático
liberar un programa como software libre, y esperar contribuciones
externas para mejorarlo, que intentar comercializarlo.
¿Es legal la GPL?
Sí, es perfectamente legal,
similar a cualquier licencia de software válida y sustentada
sobre las leyes de propiedad intelectual. Cualquier creación
de software está protegida por dichas leyes desde el momento
mismo de la creación. En particular entran en juego los
derechos patrimoniales: reproducción, distribución,
comunicación pública y transformación (gracias
al Dr. Javier González por la explicación).
La licencia GPL se consideraría
en España como “Condiciones generales de un producto”.
Básicamente es una autorización de los autores que
permite la reproducción (incluye la ejecución, ya que
obliga a copiar el programa en la memoria), distribución,
comunicación pública (disponibilidad en Internet) y
transformación (modificación y mejoras). Para poder
hacer cualquiera de las actividades anteriores se deben aceptar y
cumplir por las condiciones expuestas en la licencia, que es la única
autorización por parte se sus propietarios.
¿Que es eso que sea viral? ¿Es
malo?
No es malo, es natural.
Se denomina viral a la implementación
en una licencia del concepto copyleft que exige que cualquier
modificación a un programa GPL sea también liberada
como GPL. Con ello se asegura que todo el código siga siendo libre.
Es sencillamente una protección para evitar que el código
se convierta en propietario y por lo tanto sus autores no vean
recompensado su trabajo o su trabajo sea usado sólo
para beneficio de unos pocos.
La licencias de software propietario
son aún más “virales” si cabe. El hecho que
uno haya recibido (legal o ilegalmente) una copia de software
propietario no significa que la pueda copiar y distribuir libremente
sin autorización expresa de los propietarios.
¿No pone la licencia GPL en peligro todo
mis programas si por error uno de los programadores introduce código
GPL?
La afirmación a la respuesta
anterior es muy común entre los “analistas”
especializados: si por error se introduce código GPL en un
programa propietario, debido a la característica viral de la
licencia, el programa completo debería ser liberado como GPL.
Pero es totalmente falso.
Como ya expliqué antes, se
trataría de una violación de la ley de propiedad
intelectual y no de violación de un contrato. Hay varios
formas de solucionarlo, desde no distribuir el programa con ese
código (recordad que la GPL pone restricciones sólo a
la distribución y comunicación pública),
quitarlos totalmente y posiblemente indemnizar a los autores. Quizás,
y a elección del propietario del resto del código,
liberar todo con licencia GPL acabaría con la violación
de la misma, pero debe ser con conocimiento y voluntad expresa de los
propietarios del código.
Ningún autor o juez podría
obligar a liberar un software con licencia GPL si no hay esa voluntad
expresa. Hay que recordar que cualquier tipo de software, aunque sea
no GPL, también está protegido por la leyes de
propiedad intelectual.
¿Es el software una commodity?
No lo es, al menos en la industria
del software propietario. No lo es por varias razones, una es que si
lo fuese cualquiera podría cambiar de sistema operativo o
procesador de textos sin problemas. Ya sabemos que eso es imposible
actualmente. Si el software fuese una commodity su precio de
venta sería muy cercano al de los costes reales de producción.
Lo último tampoco es verdad.
¿El verdad que el coste total de propiedad
(TCO) del SL es más alto que el software propietario?
No, no está demostrado porque
es muy difícil hacerlo, varía mucho con cada caso
particular. Por ejemplo IBM ha demostrado que usando su arquitectura
mainframe S390, con cientos de máquinas virtuales Linux
es mucho más barato que comprando cientos de PCs diferentes.
Aún así el TCO es una
mala excusa para impedir una migración, porque el TCO se fija
en los costes de administración individuales.
Por ejemplo, ¿porqué
las empresas de autobuses no compran coches utilitarios que tienen un
TCO infinitamente menor al de los caros autobuses de 50 pasajeros?
Evidentemente la respuesta está en que pocos autobuses hacen
el trabajo de cientos de coches. La respuesta se denomina retorno
de inversión. Debería aplicarse el mismo concepto
al hardware y software.
¿Pero acaso las licencias de
distribuciones como RedHat no son más caras que la de Windows?
RedHat está vendiendo no sólo
un producto empaquetado, sino también el soporte y garantía
para miles de aplicaciones, no sólo el sistema operativo
básico. Además hay que tener en cuenta que RedHat está
especializado en el mercado de empresas y que hay otras opciones,
desde SUSE a Debian, que es totalmente gratuito.
Si el software libre es tan bueno y eficiente,
¿porqué no se adoptó o extendió antes?
Porque el software libre no es un
competidor del software propietario, sino un sustituto (recordad
además que el mercado del software no es una commodity).
Para hacer el cambio se necesita un cambio de actitud y tomar una
decisión importante. Para hacer el cambio hace falta ver
ejemplos exitosos de los early adopters.
De todas formas hay nichos que el
software libre ha sido más exitoso que el software propietario
desde hace muchos años, por ejemplo el correo electrónico,
servidores web, servidores de ficheros, DNS, etc. En estos casos no
tiene justificación el retraso de algunas organizaciones,
especialmente universidades, para adoptar el software libre (más
del 90% de los servidores DNS de Internbet son libres, más del
85% de los correos electrónicos pasan por servidores de
software libre). Especialmente por la calidad demostrada, el ahorro
de costes y flexibilidad de la infraestructura básica de la
organización. Quizás la respuesta es que se han dejado
“engañar” (o han sucumbido a los “regalos”)
de las estrategias comerciales de las empresas.
El software libre distribuye la riqueza, ¿pero
la genera?
En realidad como se está
demostrando, el software propietario es un modelo económicamente
ineficiente y que por lo tanto con él se pierde “valor”.
Así que la pregunta debería hacerse a los que defienden
dicho modelo, ya que es muy difícil de justificar
económicamente que genere riquezas, al menos más que el
software libre.
Pero intentando contestar a la
pregunta, según estudios de economistas, las inversiones en
tecnologías de la información no aseguran el éxito
económico de las empresas, de hecho en muchos estudios no hay
ningún tipo de correlación entre inversión
tecnológica y rendimiento en los mercados. Por lo tanto no se
puede asegurar que el software (sea libre o propietario)
automáticamente genere riquezas a las empresas.
¿No innova más el software
propietario que el software libre?
Es otro argumento repetido hasta la
saciedad por los defensores del software propietario, especialmente
de grandes empresas. Pero habría que pedirles que enumeren
quienes han sido los inventores de las siguientes tecnologías:
redes locales, Internet, navegador web, correo electrónico,
thin clients, administración remota, vídeo
digital en el PC, música, sistema gráfico basado en
ventanas... ninguna de ellas ha sido inventada por Microsoft ni
empresa productora de software propietario. De hecho la mayoría
de esas tecnologías son anteriores a 1990 y surgieron en
entornos que hoy consideraríamos de “código
abierto”.
¿No afectarán negativamente las
patentes al software libre?
Si, como también al software
propietario. Cualquier sistema de software de unos pocos miles de
líneas seguramente está afectada por unas cuantas
patentes. La única forma de estar seguro es borrando todo el
software que haya en los discos duros de los ordenadores.
¿Cómo será el negocio
informático?
Seguramente muy distinto en lo que se
refiere a los paquetes cerrados de software, muy pocos cambios en el
mercado de mantenimiento, soporte y personalizaciones y precios más
bajos, sobre todo si hay una alternatica de software libre.
En cualquier caso el mercado lo
definirán los consumidores, y eso parece no agradar a algunos
empresarios. |