Una de las cosas que parecen muy
difícil de aceptar por los informáticos es que se puede
vivir muy bien vendiendo
servicios, y que en realidad los
desarrolladores de software deberíamos aceptar que es un
mercado de servicios y enfocar nuestra actividad en ese sentido, para
quizás obtener los beneficios de otras profesiones. Pero para
ello deberíamos tener algunas de las condiciones de estas
otras profesiones.
La calidad de vida de los “otros”
En las charlas que tengo con
cualquier informático y le pregunto por la “calidad de
vida” que tienen los abogados, médicos, contables,
asesores financieros, arquitectos, etc. en comparación con los
desarrolladores, todos, sin dudar, dicen que mucho mejor que los
informáticos, en dinero y “prestigio social”.
Ellos sí que viven bien, cobran bien por su trabajo, con
tarifas pre-establecidas y aceptadas por todos sin regateos. Todo lo
contrario que a los informáticos...
Pero ¿que tienen en común
las profesiones mencionadas? Todas ellas están
basadas en información que es pública y accesible a muy
bajo coste.
Las leyes y jurisprudencia que usan
los abogados son públicas o fácilmente accesibles,
incluso hay empresas que ganan dinero recolectando y organizando la
información de formas distintas.
Los médicos sencillamente
aplican sus conocimientos de la ciencia médica y de los
protocolos existentes, ambos por supuesto bastantes conocidos y
accesibles a casi todo el mundo (además los visitadores
médicos forman una red increiblemente efectiva de divulgación
del conocimiento).
Los contables y asesores
financieros... más de lo mismo, su trabajo se basa en
conocimiento exhaustivo de leyes, normativas, regulaciones y estado
de los mercados, toda esa información también está
disponible para cualquiera que esté interesado.
Sin embargo la
gente sigue contratando abogados, contables, arquitectos, o se va al
médico en cuanto tiene la menor gripe. ¿Por qué?
Porque esos señores son expertos en esos temas, lo han
estudiado durante bastante tiempo y/o han ganado bastante
experiencia, y saben como aplicar esos conocimientos para solucionar
problemas.
Aunque tengamos a nuestros
disposición centenares de Googles y bases de datos de
medicina, leyes o informes de bolsas en tiempo real seguiremos
acudiendo estos profesionales... |